
La familia del expresidente Juan Orlando Hernández cuenta los días para su retorno a Honduras el próximo 26 de julio, un evento que su madre, doña Elvira Alvarado, describe como una auténtica intervención divina.
Tras más de cuatro años de separación y un duro proceso judicial en Estados Unidos que culminó sorpresivamente con un indulto del mandatario Donald Trump, Alvarado rompió el silencio para manifestar la profunda carga emocional y espiritual que embarga a los suyos en la víspera de este reencuentro.
Con una postura de agradecimiento absoluto, la progenitora del exmandatario confesó que el sufrimiento y la angustia marcaron los años posteriores a la extradición de su hijo en 2022. No obstante, aseguró que la fe fue el único pilar que evitó el quiebre de su familia ante la adversidad.
Lejos de enfocarse en las controversias políticas o legales, la madre de Hernández enfatizó que el regreso de «JOH» a suelo catracho tras tres años de reclusión es un testimonio del poder divino, afirmando que lo primero que harán al tenerlo de vuelta será arrodillarse a dar gracias.