
La selección de Francia repitió la dosis de hace cuatro años y eliminó a Marruecos con un sólido 2-0 en el Gillette Stadium de Boston, sellando su boleto a las semifinales de la Copa del Mundo.
Los goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé destrabaron un partido en el que los «Leones del Atlas» apostaron por un bloque defensivo extremo, emulando la estrategia con la que Paraguay complicó el torneo. Pese a que el guardameta marroquí Yassine Bounou mantuvo la esperanza al detenerle un penalti a Mbappé en la primera mitad, la resistencia africana se desmoronó tras el descanso ante la pasividad de su ataque.
El muro marroquí cayó al minuto 60, cuando Mbappé se reivindicó de su error con una genialidad en el área para marcar el primer tanto, alcanzando momentáneamente a Lionel Messi en la tabla de goleadores. Apenas seis minutos después, Dembélé liquidó las acciones con un potente derechazo tras un contragolpe perfecto.
Marruecos intentó reaccionar muy tarde y sin éxito, despidiéndose con la cabeza en alto tras firmar otra histórica participación mundialista. Ahora, el combinado dirigido por Didier Deschamps espera rival en la antesala de la final, el cual saldrá del cruce de este viernes entre España y Bélgica.