
Un alarmante informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) reveló que Honduras atraviesa un «nivel crítico» en la protección de la niñez debido al agravamiento de la violencia. Entre 2020 y junio de 2026, el país registró alrededor de 1,330 muertes violentas de niñas, niños y adolescentes, lo que equivale a un preocupante promedio de una víctima cada 43 horas.
El ente estatal detalló la saña con la que se cometen estos crímenes, los cuales se concentran en un 58% en los departamentos de Francisco Morazán, Cortés, Olancho y Yoro, afectando principalmente a jóvenes de entre 15 y 18 años.
Además de las muertes, el Conadeh denunció que la impunidad prevalece debido a la debilidad en la investigación y enjuiciamiento de los responsables.
El organismo también advirtió sobre el impacto del maltrato infantil, la trata de personas y el reclutamiento forzado por parte de maras y pandillas, un problema invisibilizado y sin casos judicializados. Ante este panorama, la institución hizo un llamado urgente a implementar una estrategia interinstitucional enfocada en la prevención, con el fin de garantizar entornos seguros y protectores para la infancia hondureña.