
Una nueva crisis en el sistema de salud pública quedó al descubierto en las últimas horas, luego de que un repentino apagón dejara sin energía eléctrica al Hospital Santa Teresa de Comayagua. La emergencia obligó al personal médico a ingeniárselas y utilizar las luces de sus teléfonos celulares para poder continuar atendiendo a los pacientes que se encontraban en el centro asistencial.
La dramática situación no tardó en trascender gracias a las redes sociales, luego de que el doctor Fredy Portillo difundiera un video donde se evidencian las precarias condiciones en las que operaba el personal médico durante la interrupción del servicio eléctrico.

Las imágenes muestran los pasillos y áreas de atención sumidos en la penumbra, iluminados únicamente por pantallas y linternas móviles mientras los galenos intentaban brindar asistencia en medio de la oscuridad.
Durante la denuncia, el doctor Portillo señaló con profunda preocupación que la planta eléctrica de emergencia del hospital presentó fallas y no respondió como se esperaba.
Esta deficiencia dejó al nosocomio completamente vulnerable, generando un panorama alarmante ante la imposibilidad de garantizar las condiciones mínimas para realizar procedimientos quirúrgicos, intervenciones de urgencia o salvaguardar la vida de pacientes críticos que dependen de equipos especializados.
Este lamentable suceso vuelve a poner sobre la mesa las graves dificultades que enfrenta de manera cotidiana el personal sanitario en los hospitales públicos del país. En estos centros, la correcta operatividad de los equipos médicos y la seguridad en la atención a la ciudadanía están intrínsecamente ligadas a un suministro eléctrico constante y a sistemas de respaldo que funcionen de manera óptima.
Hasta el momento, pacientes y profesionales de la salud exigen a las autoridades correspondientes una pronta intervención y mantenimiento correctivo en la infraestructura del Hospital Santa Teresa, con el fin de evitar que una falla eléctrica vuelva a poner en riesgo la vida humana y la dignidad del personal de primera línea.