
El presidente estadounidense, Donald Trump, recibió este jueves en la Casa Blanca al mandatario chino, Xi Jinping, para una reunión de alto nivel en la que ambos gobiernos buscan abordar temas comerciales, inteligencia artificial y diferentes asuntos de seguridad internacional.
Xi Jinping llegó a la Casa Blanca acompañado de su esposa, Peng Liyuan, donde fue recibido por Trump y la primera dama, Melania Trump, en el marco de una visita de Estado que incluye una ceremonia oficial y una cena en honor del mandatario chino.

Durante las primeras declaraciones del encuentro, Trump destacó la relación que ha construido con Xi desde su primera elección presidencial en 2016 y calificó el vínculo entre ambos como una amistad basada en el respeto mutuo y los intereses de sus respectivos pueblos.
Uno de los principales puntos sobre la mesa es el comercio entre Estados Unidos y China. Ambos países acordaron extender por dos meses la tregua arancelaria que estaba prevista para finalizar en noviembre, mientras continúan las negociaciones para alcanzar un acuerdo de mayor alcance.
La inteligencia artificial también ocupa un lugar importante en las conversaciones. Trump adelantó que será uno de los grandes temas de discusión, mientras Xi ha planteado la necesidad de mantener una comunicación más estrecha entre Washington y Beijing y evitar una escalada de confrontaciones.
Otro de los asuntos que genera diferencias es Taiwán. De acuerdo con Associated Press, Xi busca que Estados Unidos detenga permanentemente la venta de armas a Taiwán, mientras Washington mantiene sus propios intereses estratégicos en la región.
La guerra en Irán también figura entre los temas de la agenda. Trump ha buscado que China utilice su influencia sobre Teherán, mientras Beijing mantiene posiciones diferentes respecto a la estrategia estadounidense.
La reunión ocurre mientras los dos países continúan compitiendo en áreas estratégicas como tecnología, comercio y seguridad. Reuters señaló que ambos gobiernos buscan mostrar estabilidad en una relación marcada por diferencias sobre comercio, inteligencia artificial, Taiwán y el conflicto en Irán.
El encuentro incluye además una cena de Estado en la Casa Blanca, a la que fueron invitados importantes empresarios y figuras del sector tecnológico estadounidense.