
El Gobierno de Honduras, mediante la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), avanza a paso firme en la fase final del programa de estimulación artificial de lluvias. A la fecha, se han completado exitosamente 18 de los 20 vuelos programados para mitigar la severa sequía y reforzar las reservas de agua del país, según reportaron representantes de la empresa mexicana Startup Renaissance, firma encargada de ejecutar el proyecto.
La iniciativa, centrada en zonas estratégicas para la agricultura y cuencas hidrográficas de vital importancia para el abastecimiento y la generación hidroeléctrica, opera mediante aeronaves que aplican una fórmula a base de yoduro de plata. Este reactivo es liberado cuando las condiciones atmosféricas son propicias, utilizando aproximadamente 100 litros del compuesto en cada trayecto aéreo.

Las operaciones se han concentrado en dos polígonos definidos al norte y al sur de Tegucigalpa, abarcando áreas de alta relevancia nacional como el entorno de la central hidroeléctrica Francisco Morazán, conocida como El Cajón.
Mediante registros de posicionamiento GPS, la empresa proyecta una superficie estimada de intervención de entre 1.8 y 2.3 millones de hectáreas al cierre del programa, aclarando que dicho radio representa el área cubierta por las rutas de vuelo y no garantiza precipitaciones uniformes en la totalidad del territorio.
Para documentar y monitorear el desempeño del plan, Startup Renaissance combina el seguimiento de trayectorias GPS con imágenes satelitales y datos de estaciones meteorológicas en tierra. Con un inventario actual que ronda los 200 litros de insumo para culminar los vuelos restantes, el proyecto se alista para entrar en su etapa más crítica: la evaluación técnica rigurosa.
Al aproximarse al cierre de las operaciones de campo, el paso determinante será analizar si las lluvias registradas responden de forma directa a la estimulación artificial. Expertos evaluarán los acumulados de precipitación, el caudal de los ríos y la recuperación en los niveles de los embalses.
La publicación de resultados verificables e independientes resultará esencial para que el Estado determine la efectividad real del yoduro de plata y sopese la continuidad de esta tecnología como una herramienta permanente frente al cambio climático en Honduras.