
El especialista en asuntos migratorios Ilis Cornejo advirtió sobre las repercusiones económicas que podría generar el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los hondureños que permanecen en Estados Unidos.
Según Cornejo, Honduras podría dejar de recibir entre 200 y 300 millones de dólares en remesas, recursos que actualmente son enviados por compatriotas amparados bajo este programa y que representan un aporte importante para la economía nacional.
El experto recordó que el TPS benefició durante años a miles de hondureños y señaló que la reciente decisión pone nuevamente en incertidumbre a unas 77 mil personas que se acogían a esta protección migratoria.
Cornejo indicó que el escenario ya generaba preocupación desde meses atrás, debido a decisiones judiciales en Estados Unidos relacionadas con otros países beneficiarios del TPS. Ante la nueva realidad, consideró necesario analizar las razones por las que muchos de los compatriotas protegidos no lograron regularizar de forma permanente su situación migratoria.
