
El representante de Casa Alianza, Ricardo Cuello, señaló que los menores de edad involucrados en actividades delictivas deben ser vistos como víctimas de un sistema que permite su captación por parte de estructuras criminales.
Cuello explicó que, por su edad y nivel de desarrollo, los niños y adolescentes se encuentran en una situación de vulnerabilidad frente al crimen organizado, que aprovecha sus condiciones para involucrarlos en distintas tareas.
Según datos recopilados por Casa Alianza, existen casos de menores desde los seis años utilizados para realizar mandados, vigilar zonas específicas y colaborar en actividades relacionadas con grupos delictivos.
El representante de la organización hizo un llamado a reflexionar sobre la situación de la niñez en Honduras y destacó la necesidad de analizar las causas que llevan a los menores a ser involucrados en hechos ilícitos, más allá de considerarlos únicamente como responsables de los delitos.