
El Gobierno de Honduras avanza en las gestiones para construir una nueva cárcel de máxima seguridad, un proyecto que busca reforzar el control sobre las personas vinculadas con estructuras criminales y reducir la posibilidad de que continúen coordinando actividades delictivas desde los centros penitenciarios.
La iniciativa fue abordada este martes durante una reunión entre la junta directiva del Congreso Nacional y representantes de las principales instituciones encargadas de la seguridad pública, la administración penitenciaria y las finanzas del Estado. En el encuentro participaron funcionarios de la Secretaría de Seguridad, la Policía Nacional, la Agencia Nacional contra el Crimen Organizado, la Secretaría de Finanzas (Sefin) y el Instituto Nacional Penitenciario (INP).
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, explicó que la moción aprobada por el Poder Legislativo autoriza las gestiones para identificar los recursos económicos necesarios para ejecutar la obra.

De acuerdo con el funcionario, el Gobierno ha instruido a la Secretaría de Finanzas a determinar las fuentes de financiamiento que permitan desarrollar la infraestructura destinada a personas consideradas de alta peligrosidad y miembros de organizaciones que las autoridades clasifican como terroristas.
La propuesta forma parte de los esfuerzos institucionales para fortalecer el sistema penitenciario y establecer mecanismos de vigilancia más estrictos sobre los reclusos que, según las autoridades, representan un riesgo elevado para la seguridad pública.

Analizan posibles terrenos para instalar el centro penitenciario
Uno de los primeros pasos para materializar el proyecto consiste en seleccionar el lugar donde se construirá la nueva prisión. Zambrano detalló que actualmente se contemplan entre tres y cuatro terrenos como posibles opciones.
Las autoridades realizarán visitas para conocer las características de cada propiedad y determinar cuál ofrece mejores condiciones para desarrollar las instalaciones. La decisión deberá considerar las necesidades de infraestructura, seguridad y funcionamiento que exige un centro de máxima vigilancia.
Seguridad apuesta por reforzar el sistema penitenciario
El ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, respaldó la construcción de la nueva cárcel y afirmó que la iniciativa forma parte de un modelo orientado a enfrentar la violencia y la criminalidad mediante mayores controles institucionales.
El funcionario manifestó que las medidas previstas contribuirán a consolidar el sistema de seguridad nacional y a fortalecer la capacidad del Estado para responder ante las estructuras delictivas.
La construcción de un centro especializado permitiría concentrar a determinados reclusos en instalaciones diseñadas para aplicar controles reforzados. Sin embargo, su funcionamiento también dependerá de la disponibilidad de recursos para mantener las operaciones, capacitar al personal y garantizar la supervisión permanente.