
La situación financiera y operativa del sistema eléctrico hondureño continúa bajo presión, pese a la entrada en vigor de la Ley de Justicia Energética. A 21 días de comenzar su aplicación, la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) alertó sobre el incremento de las pérdidas de energía y pidió a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) acelerar las acciones necesarias para transformar el funcionamiento de la institución.
La advertencia fue presentada durante la divulgación de la propuesta denominada De la ley a resultados: hoja de ruta para la transformación del sector eléctrico, un documento que plantea medidas para convertir los cambios legales en mejoras concretas para los consumidores y las finanzas públicas.

La organización señaló que la aprobación de una nueva normativa representa un punto de partida, pero no resuelve automáticamente los problemas estructurales del sector. Para lograr resultados, sostuvo, se necesitan decisiones administrativas, controles efectivos y mecanismos que permitan evaluar el cumplimiento de los compromisos establecidos.

Pérdidas eléctricas generan presión sobre las finanzas públicas
Las cifras presentadas por ASJ muestran que las pérdidas de energía alcanzaron el 34.4 % en los primeros seis meses de 2026, frente al 33.6 % registrado durante 2025.
Este incremento refleja las dificultades que enfrenta el sistema para aprovechar y cobrar toda la electricidad distribuida. Según los datos expuestos por la organización, el impacto económico de las pérdidas ronda los 8,832 millones de lempiras, mientras que el monto asociado a la energía que no se logra cobrar se aproxima a los 50 millones de lempiras diarios.
La magnitud de estas cifras pone de relieve uno de los principales desafíos de la ENEE: reducir la diferencia entre la energía que incorpora al sistema y los ingresos que finalmente obtiene por su comercialización.
Las pérdidas eléctricas pueden estar relacionadas con factores técnicos, como las deficiencias en las redes de transmisión y distribución, así como con pérdidas no técnicas, entre ellas las conexiones ilegales y los problemas de medición o facturación. La reducción de estos indicadores requiere identificar las causas específicas y aplicar soluciones diferenciadas.
Para ASJ, mejorar la gestión de la energía y fortalecer los mecanismos de cobro resulta fundamental para reducir la presión financiera que enfrenta la empresa estatal.
ASJ propone una transformación estructural de la ENEE
Como parte de su hoja de ruta, la organización presentó una serie de acciones dirigidas a mejorar la administración del sector eléctrico, ordenar las obligaciones financieras de la ENEE y fortalecer la capacidad de garantizar el suministro a los usuarios.
Entre los planteamientos figura la reducción progresiva de las pérdidas, el manejo más ordenado de la deuda institucional y la reestructuración de la empresa estatal en tres compañías, con el propósito de establecer una organización más clara de sus funciones.