
Las lluvias registradas en los últimos días mantienen bajo observación varios sectores de Tegucigalpa y Comayagüela, donde la humedad acumulada en el suelo incrementa la preocupación por posibles deslizamientos y crecidas de ríos y quebradas.
Julio Quiñónez, encargado del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (Simger), explicó que, aunque el Distrito Central permanece bajo alerta verde, los equipos municipales continúan vigilando las zonas consideradas vulnerables para identificar cualquier situación que pueda poner en peligro a sus habitantes.

Entre los puntos que reciben atención preventiva figuran las colonias 21 de Octubre, Buenos Aires, El Bosque y los alrededores de Las Suyapas, donde las condiciones del terreno representan un riesgo para las viviendas construidas en laderas y áreas propensas a movimientos de tierra.
Otro de los sectores que preocupa a las autoridades es la cuenca del río Guacerique, debido al incremento del caudal asociado al rebose de la represa Los Laureles. De acuerdo con Quiñónez, el flujo se mantiene entre 10 y 13 metros cúbicos por segundo, una condición que podría favorecer crecidas importantes y afectar a las comunidades cercanas.

Ante este panorama, las autoridades municipales recomiendan a las personas que habitan en viviendas ubicadas sobre terrenos inestables mantenerse fuera de estos inmuebles hasta contar con una evaluación que confirme que existen condiciones seguras para regresar.
Paralelamente, la municipalidad analiza mecanismos de apoyo para las familias que sufrieron daños en sus hogares a causa de las recientes condiciones climáticas. Entre las alternativas planteadas se encuentra la entrega de asistencia económica para cubrir el alquiler de una vivienda temporal.
Según lo expuesto por el responsable del Simger, el apoyo podría extenderse durante un período de tres a seis meses, dependiendo de la situación y del nivel de afectación de cada inmueble.