
El incremento continuo en los precios de los combustibles comienza a reflejarse con fuerza en la economía diaria de Honduras, tras acumularse 14 semanas consecutivas de aumentos.
Esta tendencia, impulsada por factores internacionales como tensiones geopolíticas y variaciones en el mercado del petróleo, impacta directamente a un país dependiente de la importación de hidrocarburos.
En ese contexto, el defensor de los consumidores, Adalid Irías, advirtió que el encarecimiento del combustible ya provoca aumentos en al menos 11 productos de la canasta básica. Carnes, lácteos, verduras y granos registran alzas constantes, lo que obliga a las familias a reducir su consumo o sustituir alimentos ante la pérdida de poder adquisitivo.
Asimismo, el Gobierno mantiene subsidios parciales para contener el impacto, absorbiendo cerca del 50 % del incremento en algunos carburantes y manteniendo el apoyo al gas doméstico. Sin embargo, expertos señalan que estas medidas son temporales y no detienen el efecto en cadena sobre la economía, mientras crece la preocupación por la sostenibilidad fiscal.