
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el norte de Japón este lunes, provocando la activación inmediata de una alerta de tsunami y órdenes de evacuación en varias zonas costeras. El movimiento telúrico se registró frente a la prefectura de Iwate y se sintió incluso en Tokio, generando preocupación en amplias regiones del país.
En ese contexto, la Agencia Meteorológica de Japón reportó un aumento del nivel del mar de hasta 80 centímetros en el puerto de Kuji, mientras advirtió que las aguas continúan en ascenso. Las autoridades instaron a la población a mantenerse en zonas seguras ante el riesgo de nuevas olas y posibles réplicas del fenómeno.
Asimismo, el gobierno japonés activó un comité de emergencia para evaluar la situación y coordinar la respuesta ante el desastre. Aunque en las primeras horas no se reportaron víctimas ni daños mayores, las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de un megaterremoto en la región.