
Durante los primeros 225 días del año 2026, el retorno y la deportación de ciudadanos hondureños registró un incremento del 26 %, alcanzando las 45,632 personas repatriadas en comparación con las 36,216 reportadas en el mismo periodo de 2025. El Instituto Nacional de Migración (INM) detalló que el 89.2 % de los retornos (40,717 personas) provinieron directamente de Estados Unidos, lo que refleja un endurecimiento de las políticas migratorias norteamericanas.

Ante esta situación, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), a través de la coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana, Elsy Reyes, hizo un llamado urgente al Gobierno y a las alcaldías para garantizar apoyo económico, reintegro laboral y atención en salud mental. Reyes advirtió que más del 80 % de los retornados requieren medios de vida de manera inmediata, de lo contrario, se corre el riesgo de un nuevo flujo migratorio de retorno.
Las estadísticas migratorias revelan que el 76 % de los repatriados se encuentran en edad productiva (entre 21 y 50 años), de los cuales 30,919 son hombres, 7,172 mujeres y 7,540 menores de edad. Asimismo, el organismo expresó profunda preocupación por la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS), medida que deja en vulnerabilidad a unos 55,000 hondureños radicados en EE. UU. desde 1999.
