
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a endurecer su discurso contra Canadá y llamó a las compañías de ese país que mantienen actividades comerciales en territorio estadounidense a trasladar sus operaciones de manera inmediata.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario aseguró que las empresas canadienses que decidan instalarse en Estados Unidos quedarían exentas de aranceles.
Trump también expresó su rechazo a la importación de vehículos y componentes provenientes de Canadá, al tiempo que acusó durante décadas a su vecino del norte de aprovecharse comercialmente de Estados Unidos.
En sus declaraciones, el presidente estadounidense calificó a Canadá como uno de los países que más ha abusado de las relaciones comerciales con Washington y sostuvo que ya no debería recibir beneficios especiales.
El mandatario defendió además su política arancelaria y afirmó que las medidas adoptadas por su administración han contribuido a fortalecer la industria automotriz estadounidense.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión comercial entre ambos países, después de que las conversaciones para alcanzar un acuerdo fracasaran este mes.
Como consecuencia del deterioro de las relaciones, Estados Unidos comenzó a aplicar desde el 22 de agosto nuevos aranceles de hasta 50 % sobre determinados productos canadienses. Ottawa, por su parte, anunció que responderá con medidas similares a partir del 8 de septiembre.