
Rusia lanzó este miércoles al menos 800 drones contra unas 20 regiones de Ucrania, en uno de los bombardeos más intensos y prolongados desde el inicio de la guerra, dejando al menos seis personas muertas y decenas de heridos, incluidos menores de edad.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que el objetivo de Moscú es “sobrecargar las defensas aéreas” ucranianas mediante ataques simultáneos sobre ciudades como Kiev, Lviv y Odesa. Además, advirtió sobre la posibilidad de nuevos bombardeos con misiles balísticos y de crucero.
Mientras continúan los ataques, Ucrania mantiene presión militar con drones de largo alcance sobre territorio ruso, en un conflicto que sigue escalando pese a los recientes intentos diplomáticos impulsados por Donald Trump y Vladimir Putin para acercar posiciones y buscar una eventual salida negociada a la guerra.