
Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída superior al 6 % al inicio de la semana, luego de que la pausa temporal en los ataques entre Estados Unidos e Irán generara expectativas de una posible reanudación de las negociaciones y una reducción de las tensiones en Medio Oriente.
El barril de Brent descendió 6,20 % hasta los 90,58 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó 6,5 % y se ubicó en 83,51 dólares.
El comportamiento representa un marcado retroceso frente a las fuertes alzas registradas durante las últimas semanas por el temor a una interrupción del suministro mundial de crudo.
La ausencia de nuevos bombardeos estadounidenses durante dos noches consecutivas fue interpretada por los mercados como una señal de distensión. Sin embargo, Washington mantiene abierta la posibilidad de retomar las operaciones militares si fracasan los contactos diplomáticos con Teherán.
La atención permanece centrada en la evolución de las negociaciones y en la situación del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.
Cualquier nuevo aumento de las hostilidades podría volver a presionar al alza los precios internacionales, mientras que una eventual solución diplomática favorecería una mayor estabilidad en los mercados energéticos.