
Un segundo terremoto, esta vez de magnitud 6,9, sacudió la isla de Sumatra, Indonesia, con epicentro cerca de Pematangsiantar y una profundidad de 183 kilómetros, sin que se emitiera una alerta de tsunami por este movimiento.
Horas antes, un terremoto de magnitud 7,7 golpeó la costa de la isla de Flores, donde las autoridades elevaron a 38 la cifra de fallecidos, además de reportar dos personas gravemente heridas, 11 con lesiones leves y alrededor de 2,000 evacuados.
El fuerte sismo provocó daños graves en más de medio centenar de viviendas, deslizamientos de tierra y afectaciones en algunas zonas costeras, mientras el aeropuerto de Komodo resultó afectado, aunque permaneció operativo. También se registraron olas de hasta 94 centímetros en el distrito de Ende, lo que llevó a activar temporalmente una alerta de tsunami.
Indonesia se encuentra en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica debido al movimiento de las placas tectónicas. Las autoridades mantienen las labores de evaluación de daños y atención a las comunidades afectadas.
