
La Secretaría de Finanzas (Sefin) advirtió que una eventual suspensión temporal del impuesto aplicado a los combustibles durante seis meses representaría una presión considerable para las finanzas públicas, con un costo estimado de alrededor de 6,600 millones de lempiras.
El titular de Sefin, Emilio Hernández Hércules, explicó que el Estado ya enfrenta un aumento en los recursos destinados al mecanismo de apoyo al precio de los carburantes. Según detalló, la partida inicialmente prevista, de 680 millones de lempiras, ya habría alcanzado aproximadamente los 1,300 millones.
Ante este escenario, el funcionario señaló que implementar un nuevo beneficio tendría que ser acompañado por una revisión de las cuentas públicas para determinar de dónde podrían obtenerse los fondos necesarios.
Hércules sostuvo que los recursos destinados a compensar una reducción del impuesto tendrían que salir del Presupuesto General de la República, por lo que cualquier modificación debe analizarse considerando las diferentes obligaciones financieras del Estado.

El secretario de Finanzas también pidió al Congreso Nacional realizar una evaluación técnica antes de aprobar una medida de este tipo. Indicó que la propuesta debería ser remitida a la institución para establecer con precisión sus efectos sobre los ingresos y gastos públicos.
De acuerdo con el funcionario, una reducción de la recaudación podría obligar a realizar ajustes en otras áreas presupuestarias. Entre los sectores que podrían verse involucrados mencionó programas de inversión pública, educación, infraestructura y el pago de obligaciones salariales.
Hércules manifestó que Finanzas mantiene disposición para analizar la iniciativa y participar en las discusiones correspondientes, pero insistió en que cualquier decisión debe sustentarse en una revisión del impacto económico y presupuestario que tendría para el Estado.