
Estados Unidos anunció este jueves una nueva ronda de sanciones económicas dirigida contra Fidel Ernesto Castro, uno de los nietos del líder histórico cubano Raúl Castro, así como contra cinco entidades clave del sector bancario y empresarial del régimen comunista.
De acuerdo con un comunicado emitido por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, los designados «explotan los recursos naturales o las reservas energéticas de Cuba en beneficio del régimen».

Esta medida se da en medio de un escenario de estancamiento en las negociaciones bilaterales entre Washington y La Habana, donde la administración del presidente Donald Trump exige profundos cambios políticos y económicos en la isla, mientras el gobierno cubano recrudece sus denuncias sobre un supuesto bloqueo petrolero que enfrenta desde hace medio año, sumado al embargo comercial histórico.
Fidel Ernesto Castro, de 31 años, es hijo del general de brigada Alejandro Castro Espín, figura central del régimen y quien también había sido sancionado recientemente por Washington.
Paralelamente, Raúl Castro, de 95 años, mantiene una inculpación formal ante la justicia estadounidense por su presunta vinculación en la muerte de cuatro ciudadanos norteamericanos durante el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista perpetrado en 1996, período en el que fungía como ministro de Defensa.
La ofensiva de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incorporó a su listado de castigos al Banco Exterior de Cuba, además de las firmas mineras Nicarotec y Cexni, y las compañías energéticas Abapet y Comercial Cupet.
Con estas restricciones, todas las personas naturales y jurídicas señaladas quedan totalmente imposibilitadas de realizar transacciones, establecer vínculos económicos o comerciales con entidades estadounidenses y acceder al sistema financiero de ese país.