
El Gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, anunció la creación de una fuerza de tarea especial destinada a erradicar el denominado «turismo de maternidad». Como resultado preliminar de las investigaciones encabezadas por el Departamento de Estado, más de 600 visas a extranjeros han sido revocadas tras detectarse el ingreso de mujeres embarazadas para dar a luz en suelo estadounidense.
El Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento opera en coordinación con embajadas, consulados y el Departamento de Seguridad Interna (DHS). Su objetivo prioritario es identificar a los viajeros que ocultan el motivo real de su estadía, desmantelar las redes lucrativas que promocionan la ciudadanía automática y cancelar los visados de quienes participan o facilitan estas prácticas.
El Departamento de Estado, liderado por el secretario Marco Rubio, enfatizó que ejercerá plenamente sus facultades discrecionales para sancionar la falsificación de documentos y la evasión de costos hospitalarios. Las autoridades advirtieron que los ciudadanos extranjeros que incurran en este tipo de fraude perderán de forma permanente el acceso y su visado para ingresar al territorio estadounidense.
