
Un alto funcionario del Pentágono, del Gobierno de Trump, afirmó que la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, líder del Tren de Aragua, representa “un mensaje claro” para América Latina sobre la política de Estados Unidos contra el narcotráfico.
Señaló que “no hay refugio para narcoterroristas en el hemisferio” y que las operaciones continuarán en coordinación con la Coalición Anticártel de las Américas.
El funcionario sostuvo que la eliminación del cabecilla criminal se produjo en una operación militar estadounidense en Venezuela, en coordinación con autoridades locales, como parte de una estrategia de combate a organizaciones transnacionales.
Añadió que el grupo surgió como consecuencia de políticas migratorias anteriores y lo vinculó con hechos violentos ocurridos en territorio estadounidense.
De acuerdo con la versión oficial, el operativo fue ejecutado por el Comando Sur de Estados Unidos, en una acción “cinética, rápida y letal” que habría terminado con la vida del líder del Tren de Aragua.
El gobierno estadounidense aseguró que la medida forma parte de compromisos asumidos por la actual administración en materia de seguridad regional.