
Estados Unidos permitió que el Gobierno de Venezuela financie la defensa legal de Nicolás Maduro, tras modificar una licencia del Departamento del Tesoro que habilita pagos a sus abogados sin violar el régimen de sanciones. La decisión fue comunicada por fiscales federales al juez que lleva el caso.
La medida establece que los honorarios podrán cubrirse con fondos disponibles del Gobierno venezolano desde marzo de 2026, bajo condiciones específicas. Tanto Maduro como su esposa, también acusada, se han declarado inocentes en el proceso judicial en curso.
El cambio cierra un conflicto previo, en el que la defensa alegaba que las restricciones impedían garantizar el derecho a un abogado. Con la nueva autorización, los abogados podrán recibir pagos de manera legal y continuar con la representación en tribunales estadounidenses.