
El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, destacó durante su homilía que el sacrificio de Jesucristo en la cruz constituye la máxima expresión de amor hacia la humanidad, al entregar su vida incluso por quienes habían cometido errores y pecados.
En su mensaje, el líder de la Iglesia Católica invitó a los fieles a reflexionar sobre el ejemplo de Cristo y recordó que los cristianos están llamados a practicar un amor generoso y desinteresado, especialmente hacia quienes más lo necesitan.
Asimismo, subrayó que la gratuidad es una característica propia de Dios, quien otorgó dones y bendiciones a sus discípulos sin pedir nada a cambio. En ese sentido, señaló que esos mismos valores deben transmitirse de generación en generación mediante el servicio y la solidaridad.
Nácher también recordó que Jesús confió a sus apóstoles la misión de sanar, acompañar y liberar a quienes sufrían, una tarea que, según expresó, continúa siendo parte fundamental de la misión de la Iglesia a través de acciones orientadas al consuelo, la justicia y la esperanza.
Finalmente, animó a los creyentes a convertirse en misioneros en su entorno más cercano, llevando un mensaje de fe y amor a sus familias, lugares de trabajo y comunidades, siguiendo el ejemplo de Cristo, cuya entrega representa la más grande muestra de amor que puede existir.