
Un informe de la Brookings Institution reveló que más de 22 mil menores hijos de migrantes hondureños y guatemaltecos han sido separados de ambos padres tras operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
De acuerdo con la investigación, los migrantes guatemaltecos representan el 15 % de los adultos detenidos que dejaron a sus hijos en situación de vulnerabilidad, mientras que los hondureños alcanzan el 10.7 %.
Además, el reporte estima que más de 146 mil menores estadounidenses han vivido la detención de al menos uno de sus padres desde el inicio de la segunda administración Trump.
El análisis advierte que gran parte de los niños afectados tienen menos de 12 años y que muchas familias desconocen qué ocurrirá con los menores tras las separaciones.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por el impacto emocional y social que estas medidas migratorias están provocando en comunidades centroamericanas residentes en Estados Unidos.