
La Fiscalía Especial del Medio Ambiente de la Regional del Norte logró una sentencia condenatoria contra diez personas señaladas por delitos ambientales cometidos en perjuicio del Estado de Honduras.
La resolución judicial fue emitida durante una audiencia de estricta conformidad, procedimiento en el que los acusados admitieron de manera voluntaria su participación en los hechos ilícitos relacionados con daños al medio ambiente.
Luego de aceptar de manera voluntaria su participación en los hechos imputados, los diez ciudadanos fueron condenados por la autoridad judicial a cumplir una pena de cuatro años de reclusión.
La resolución emitida por el tribunal también establece sanciones adicionales contempladas en la ley, entre ellas la inhabilitación especial para ejercer determinados derechos y la interdicción civil, medidas que permanecerán vigentes durante el mismo período de la condena principal.
Las investigaciones que dieron origen a la acción penal determinaron que los sentenciados ejecutaron un corte masivo de árboles en la franja de protección del Río Ulúa, afectando una extensión superior a las tres manzanas de terreno.