
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó más de 60 réplicas tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto, situación que mantiene en alerta a cientos de habitantes de las regiones Andina y Pacífica.
Los movimientos se han concentrado principalmente en los departamentos de Antioquia, Caldas, Chocó, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca.
Entre los sismos registrados durante las primeras horas del martes destacan uno de magnitud 2,7 en Aranzazu, Caldas, a 214 kilómetros de profundidad, y otro de 2,9 en Sipí, Chocó, a 98 kilómetros de profundidad.
También se reportaron movimientos en el océano Pacífico, Istmina y San José del Palmar, este último municipio ubicado cerca del epicentro del terremoto que provocó la emergencia.
El SGC explicó que la actividad sísmica en Colombia está relacionada con su ubicación geológica, donde confluyen diferentes placas tectónicas y existen numerosas fallas activas.
Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional, explicó que la interacción entre las placas de Nazca y Suramericana genera procesos de subducción, acumulación de energía y posteriores liberaciones que producen los movimientos telúricos.
De acuerdo con el organismo, Colombia registra alrededor de 2,500 sismos al mes, aunque la mayoría no son percibidos por la población. Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica luego del terremoto de magnitud 7,4, mientras los organismos de emergencia continúan atendiendo las zonas afectadas y evaluando posibles daños derivados de las réplicas.
