
En el marco de la conmemoración de la Batalla de Puebla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó la soberanía nacional como el pilar fundamental de su administración y lanzó un mensaje contundente frente a las recientes presiones de Washington.
La mandataria aseguró que el pueblo mexicano no se equivoca al defender su independencia y advirtió que ninguna potencia externa tiene la facultad de dictar las formas de gobierno en el país. Esta postura surge tras las exigencias de Estados Unidos para intensificar el combate al narcotráfico y la reciente acusación formal del Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante su discurso, Sheinbaum vinculó las intervenciones extranjeras del siglo XIX con el panorama actual, señalando que quienes buscan la injerencia externa están «destinados a la derrota».
Aunque apeló a la histórica relación de respeto entre los presidentes Benito Juárez y Abraham Lincoln como un ejemplo a seguir, dejó claro que el vínculo bilateral con el vecino del norte debe sustentarse estrictamente en el respeto mutuo y la no intervención. «Somos un pueblo que ama su libertad, su independencia, su soberanía y estamos dispuestos siempre a defenderla», aseveró la jefa de Estado, subrayando que nada prevalecerá por encima de los intereses del pueblo de México.