
Al menos ocho personas murieron en las últimas 24 horas tras una nueva ola de ataques con misiles y drones entre Rusia y Ucrania, en medio de la escalada del conflicto que ya supera los cuatro años.
Las autoridades de ambos países reportaron daños en infraestructura, viviendas y servicios básicos luego de los bombardeos registrados en distintas regiones.
En Ucrania, los ataques rusos dejaron víctimas en Kherson, Kharkiv y otras zonas, además de daños en edificios residenciales, escuelas y mercados.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, denunció el uso del misil balístico hipersónico Oreshnik durante un ataque masivo contra Kiev y ciudades cercanas, mientras la Unión Europea calificó la ofensiva como una “provocación nuclear”.
El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó preparar represalias tras acusar a Kiev de atacar infraestructura civil, mientras continúan las tensiones y los llamados internacionales para reactivar esfuerzos diplomáticos.