
El exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan nuevos cargos en Estados Unidos relacionados con presuntos actos de tortura y represión cometidos durante el período en que el chavismo permaneció en el poder.
La nueva acusación fue presentada este jueves por la Fiscalía de Estados Unidos ante una corte federal de Nueva York y se suma al proceso que ambos enfrentan por delitos relacionados con narcoterrorismo y otras actividades ilícitas.

Según el documento judicial, Maduro, Flores y otros altos funcionarios de su círculo cercano habrían creado y mantenido un sistema de represión en Venezuela entre 1999 y 2025. La Fiscalía sostiene que miles de venezolanos fueron perseguidos, amenazados, detenidos, torturados e incluso asesinados por personas que actuaban bajo la autoridad del Estado venezolano.
La acusación también incluye los casos de al menos tres ciudadanos estadounidenses que, según los fiscales, fueron víctimas de actos de tortura durante su detención en Venezuela.
Maduro y Flores permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde su captura durante un operativo estadounidense realizado en Caracas el pasado 3 de enero. En ese momento, ambos fueron acusados de narcotráfico y terrorismo de Estado, dentro de una investigación que, de acuerdo con la Fiscalía, comenzó hace seis años.
El nuevo documento, presentado por el fiscal James M. McDonald, señala que la pareja habría utilizado unidades militares, cuerpos de seguridad del Estado y grupos conocidos como “colectivos” para perseguir a opositores y mantener el control político.
La Fiscalía afirma que la violencia se intensificaba durante períodos de mayor inestabilidad política y que Maduro habría ordenado detenciones y torturas, además de recibir información sobre abusos cometidos contra prisioneros.
En el caso de Cilia Flores, los fiscales sostienen que contribuyó al desarrollo del sistema de represión y que habría ordenado torturas para proteger actividades ilícitas relacionadas con miembros de su familia.
Los nuevos cargos se apoyan, entre otros elementos, en testimonios de al menos tres ex altos funcionarios del régimen venezolano, identificados en el documento como “CC-1”, “CC-2” y “CC-3”. Uno de ellos aseguró haber supervisado torturas y recibido órdenes para asesinar a personas consideradas opositoras.
Otro de los testimonios describe la presunta tortura de ciudadanos estadounidenses mediante golpes, privación de alimentos y agua, simulacros de ahogamiento, descargas eléctricas e inyecciones forzadas.
Hasta ahora, Maduro y Flores se han declarado inocentes de las acusaciones. Su defensa también ha solicitado que sean reconocidos como jefes de Estado y reciban inmunidad frente al proceso judicial en Estados Unidos, petición que ya fue rechazada por la Fiscalía y que será discutida en una audiencia prevista para el próximo 17 de noviembre.
Además, Cilia Flores solicitó arresto domiciliario alegando razones de salud. Los fiscales se oponen a la petición y argumentan que existe un “extremo riesgo de fuga” y que representa un peligro para la comunidad.