
La soberanía nacional se halla legítimamente representada en las Cortes, nos referimos a la Corte Suprema de Justicia, a las cortes de apelaciones y el resto de los tribunales. De la forma responsable como estas actúe, es que los ciudadanos podemos decir que estamos bajo un régimen de leyes, con un impartimiento de justicia correcto. En Honduras, infortunadamente, algunas veces hemos estado con un Poder Judicial sin independencia, sometido a grupos políticos que al controlar la mayoría de magistrados de la Corte Suprema, nos hace vivir en un país sin justicia. Cuando se habla de independencia judicial, nos referimos en principio a la que todo juez o magistrado debe tener en su función propia de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado.
Hoy estamos frente a un caso de injusticia, del que bien podríamos afirmar, con un amplio márgen de seguridad, que se trata de una persecución del sector del Poder Judicial controlado por el partido Libre PLR, que persiste en mantener la orden de captura contra el ciudadano Romeo Vásquez Velásquez, a quien se le imputa la autoría indirecta de la muerte del jóven Isis Obed Murillo, militante del partido Libre, fallecido en extrañas circunstancias en los días posteriores al derrocamiento de Mel Zelaya. Varios expertos en medicina forense, en su momento manifestaron que la muerte de este infortunado compatriota no pudo ser provocada por un proyectil disparado por las fuerzas del orden público que custodiaban la pista del aeropuerto Toncontin, puesto que la dirección que traía el proyectil disparado procedía del lado contrario donde estaban los policías y militares.
El partido Libre PLR se sirvió de la muerte del infortunado jóven, atribuyéndola a disparos efectuados por elementos del orden público, mientras que el análisis forense practicado en su momento, estableció que la dirección que traía el proyectil que cegó la vida de Isis Obed, procedía del lado opuesto donde estaba el pelotón de la autoridad. Eso indicaba que el disparo que le quitó la vida a Isis Obed fué hecho desde algun lugar al que la victima le daba la espalda, siendo más precisos: el análisis forense indicó que a Isis Obed le dispararon por la espalda. El proyectil no pudo haber sido disparado por algun miembro del pelotón de la policía.
Sin embargo, el PLR mantuvo la muerte de Isis Obed como bandera política reivindicadora, que en partidos como Libre, es una bandera perdurable, que sirve para mantener posiciones, aunque eso representa jugar con la dignidad del muerto y de los vivos. La persecución sin tregua contra el ciudadano Romeo Vásques es una guerra partidaria contra el ex jefe de las FFAA, al que Libre no le perdona que les haya fallado en el 2009, cuando creían contar con su apoyo incondicional para concretar su proyecto político de la cuarta urna. Desde aquel momento, el PLR se empecinó por mantener una cuota en el Poder Judicial, destinada a no darle tregua a Romeo Vásquez, para llevarlo a la cárcel a toda costa.
Con la asunción al poder en el 2022, teniendo el control absoluto del Poder Judicial, el PLR lanzó todos sus perros de garra para capturar a Romeo Vásquez, y fué gracias a un breve lapso por un tecnicismo legal, que permitió a Romeo Vásquez recibir casa por cárcel, y que este decidiera fugarse hasta el dia de hoy, sabiendo que al estar el Poder Judicial bajo el control del líder del PLR, no tenía oportunidad de recibir un juicio justo. Asi que, llegamos al dia de hoy y la Corte Suprema confabulada aun con la pequeña facción judicial que sigue controlando el coordinador general de Libre, persiste en mantener la persecución contra el ex jefe de las FFAA Romeo Vásquez.
Esta posición sectaria de una sala de la Corte Suprema, no habla bien del Poder Judicial, porque dentro y fuera de la Corte se dice que mantener la orden de captura contra Romeo Vásquez es una posición festinada y totalmente arbitraria de la sala correspondiente del Poder Judicial, debido a que los magistrados afines al PLR se interponen cuando los otros magistrados se pronuncian por hacer justicia en el caso tan mencionado, en el que, hay hasta ahora un estado de persecución implacable contra Romeo Vásquez Velásquez. Al persistir esta situación, es porque hay una parte del Poder Judicial que tiene esencia politica, cuando este importante poder está obligado a ejercer una función esencialmente jurídica de la gobernanza legal de toda la ciudadanía.
Pero, que un sector del Poder Judicial se halle marcadamente politizado por los magistrados que responden a la directriz del coordinador del PLR, es algo que repugna palmariamente a la naturaleza y características de la función del poder judicial en el seno de un Estado de Derecho, recuperado a partir de las elecciones del pasado 30 de noviembre, y que debería distinguirse, esencialmente, por la absoluta independencia del poder judicial, que es algo que se manifiesta del alejamiento de aquello que representa el «partidismo politico en la justicia». Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 6 de julio 2026