
Una ola de calor sin precedentes afecta a Europa occidental y ha dejado al menos doce personas muertas, mientras las temperaturas alcanzan niveles récord en países como Reino Unido, Francia, España e Irlanda.
El fenómeno climático, provocado por un “domo de calor” procedente del norte de África, ha generado condiciones extremas en plena primavera, con impactos en la salud pública, el transporte y la vida cotidiana.
En el Reino Unido, las temperaturas superaron los 35 grados Celsius, marcando el valor más alto registrado en mayo desde que existen registros, según el servicio meteorológico Met Office.
Las autoridades reportaron varias muertes vinculadas al calor, incluyendo adolescentes ahogados en cuerpos de agua y un adulto fallecido en el mar, además de interrupciones en el transporte y alertas sanitarias por riesgo para poblaciones vulnerables.
Expertos advierten que este tipo de eventos se ha vuelto más frecuente e intenso debido al cambio climático, mientras los servicios de emergencia continúan atendiendo incendios, emergencias médicas y afectaciones urbanas.