
La soberanía nacional le corresponde al pueblo, es la afirmación de independencia del país que se rige en forma autónoma, que no acepta presiones de las grandes potencias ni de los países vecinos por muy poderosos que sean. Por lo general, la soberanía se siente cuando el país pierde una guerra o cuando existe una presión extraordinaria externa capaz de romper el orden jurídico. La soberanía nacional es única, por lo tanto, es intransmisible, imprescriptible e inviolable. Cuando España fue invadida por las tropas de Napoleón Bonaparte, un gran pensador español expreso que la soberanía no se presta, ni se alquila, ni se vende. El desconocimiento de estos principios lleva a ciertas personas a la confusión del valor intrínseco de la soberanía nacional, especialmente cuando se mezcla la conmiseración para favorecer a determinados sectores de la población se termina por desestimar el valor indiscutible de la soberanía nacional.
Cuando una funcionaria del gobierno salvadoreño de Nayib Bukele pretendió realizar actos oficiales del gobierno de su país, en territorio hondureño, de nuevo, vemos con estupor como se antepone la necesidad de un sector importante como es la infancia de nuestra zona fronteriza, por encima de la soberanía nacional. La ministra de Educación de El Salvador pretendió realizar actos de soberanía de su país en territorio hondureño, usando el pretexto de entregar útiles escolares a niños que por tener la doble nacionalidad, un concepto absolutamente ambiguo aplicado por la Corte Internacional de La Haya al momento de emitir su resolución del conflicto de frontera entre Honduras y El Salvador, merecían recibir el beneficio enviado ex profesamente por el gobernante salvadoreño.
Según el fallo de la Corte de La Haya, todas las personas que quedaron viviendo en los ex bolsones pueden ostentar la doble nacionalidad, es decir, se consideran hondureños y salvadoreños la vez, algo que desde un principio nos pareció insólito, porque la Corte de La Haya reconoció que territorios le pertenecían a Honduras y cuales pertenecían a El Salvador. En Derecho Internacional Público, un tribunal de justicia internacional como es el de La Haya, es un organismo non plus ultra, en latín, es decir, su palabra es la última y las partes están obligadas a acatarla. Sin embargo, cuando Honduras acepto en todas las partes el fallo de la Corte de La Haya, implicaba que en los bolsones que fueron reconocidos como parte del territorio hondureño, tenemos el pleno derecho de ejercer soberanía nacional. Que allí todavía haya personas salvadoreñas que optaron por continuar viviendo en esas porciones territoriales que quedaron dentro del territorio hondureño, creyendo que por tener la doble nacionalidad, es decir, ser hondureños y salvadoreños a la vez, tendrían los beneficios de los gobiernos de los dos países, no significa que Honduras este obligada a ceder la soberanía en los territorios recuperados para que el país vecino pueda ejercer actos de plena soberanía.
Y eso es lo que ha venido haciendo el gobierno de Bukele desde hace algun tiempo; al desplegarse en favor de los ciudadanos que habitan en esa franja territorial, brindando atenciones de salud, regalando ropa y útiles escolares, algo que Bukele no hace en forma desinteresada. Nuestro reportero Nery Rivera, que viaja con frecuencia a todos esos sectores, encontró que en varias viviendas de esa franja de territorio hondureño, esta colgado el retrato de Nayib Bukele, una acción invasiva que tiene un mensaje claro: Bukele se presenta como la autoridad a la que deben obediencia esos habitantes. Esto es una prueba elocuente de que el gobierno de Bukele ha venido realizando actos de soberanía inaceptables dentro del territorio hondureño.
El tema de la soberanía nacional es sumamente delicado; si por la conmiseración a nuestros niños de la frontera, hay políticos y personas de otros sectores de la sociedad expresando que es aceptable que el gobernante salvadoreño ejerza presencia soberana dentro de nuestro territorio, es un terrible error que afecta a la soberanía nacional, aceptando como excusa que está bien que el gobierno salvadoreño se apodere del territorio nacional, si se trata de darle cuadernos escolares a los niños de la frontera, que han sido descuidados por los gobernantes hondureños.
No se puede usar la necesidad de los pobres niños hondureños en la frontera, que carecen de útiles escolares y muchas cosas más, por encima del sagrado concepto de soberanía nacional, que no es algo abstracto, puesto que se trata del sagrado territorio hondureño. Lo que debemos exigir de nuestros gobiernos, es un despliegue efectivo de programas de salud y educación, incluyendo dotación de uniformes y útiles escolares a los niños de la frontera, de manera institucional y no esporádica. Pero, no debemos permitir que Bukele con el retintín de la doble nacionalidad, con favores y prebendas escolares a los niños pretenda reconquistar los territorios de los ex bolsones que por decisión del Tribunal de Justicia de La Haya forman parte del territorio hondureño.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 20 de mayo de 2026.