
Lo políticamente correcto en Honduras, de tanto buscar entre el famoso equilibrio y el sosiego, por lo general termina por confundir todos los valores y mezclar las ancas con las nalgas, o el aceite con la manteca, que dicho sea de paso, es la más hondureña de todas las confusiones. De allí que debemos aprender a hablar con precisión; en los llamados corredores o canales secos lo que hay es una alarma social, por la sequía que se ha prolongado este año más de lo normal, debido a que, el régimen de lluvias se ha esparcido en un ciclo más extenso, en que la lluvia se ha ausentado, negando el agua necesaria que riega y fecunda las tierras de cultivo.
Cuando diferentes sectores de este infortunado territorio hondureño, se declaran en emergencia, porque sus tierras,al estar carentes de aguas lluvias no son benignas para ninguna siembra, y porque las demás fuentes de agua ni siquiera surten los pequeños reservorios que sirven el precioso líquido para satisfacer las necesidades de consumo, es porque el caso es de extrema urgencia, no es una simple alerta roja, que es algo pasajero, sino que requiere la pronta atención del Estado, porque hay diferentes núcleos poblacionales que están castigados por este inclemente régimen lluvioso que le ha dado la espalda a varios territorios, que están sumidos en una situación de verdadera miseria por una sequía que resulta espantosa.
Emergencia social es algo grave de carácter extensivo; un huracán entra en la temporalidad de corto plazo, en cambio la situación dramática de los compatriotas de por lo menos 75 municipios, es que al no llegarles el período lluvioso no pueden enfrentar la subsistencia con el producto de su tierra, que es tierra árida, que sin el efecto de la lluvia no es apta para la agricultura, y todas las poblaciones de estos sectores viven fundamentalmente de una dieta conformada por dos granos básicos que para ellos son esenciales: el máiz y los frijoles. El maíz no germina en planta sin la lluvia suficiente y aunque cayeran unos aguaceros de manera furtiva, lo que se da en la siembra son elotillos que no prosperan en mazorcas. Todos estos compatriotas se están lamentando que las siembras se echaron a perder por la ausencia de lluvia, no tendrán cosecha de maíz y tampoco de frijoles. Ante esa carencia con que los ha azotado la naturaleza, le toca al Estado a través del gobierno socorrer a miles de familias que ya están resintiendo los comienzos de una hambruna de largo plazo.
El gobierno de Nasry Asfura debe planificar de forma inmediata un plan de contigencia alimentaria que dure los próximos 20 meses, para alimentar a todas estas familias de 75 poblados, porque los habitantes de esta franja de territorios secos, no tendrán esperanza de sembrar sus milpas y frijolares hasta dentro de un año, por lo menos y de allí en adelante, tocará esperar 8 meses para obtener el fruto de los nuevos sembradíos. El gobierno debe hacerlo desde ahora, porque el hambre no es buena consejera y golpea el estómago hasta forzar un clima de desorden social, cuando en las casas y chozas hay para prender el fogón, pero no hay nada que poner a cocinar en las ollas, entonces lo que sobrevendrá es un estado de agitación social.
La oportuna iniciativa del Congreso Nacional, a través del presidente de la Cámara diputado Tomás Zambrano es una reacción efectiva; cuando hay una situacion de emergencia social como el estado de hambruna desatada en los corredores y canales secos, donde hay pobladores de más de 75 municipio, no se puede pensar en soluciones de mediano o largo plazo, ni siquiera de corto plazo. Una emergencia social equivale a las consecuencias de un terremoto de gran intensidad, de manera que si bien en estos sectores secos no los azotó un sismo, la falta de lluvias durante todos los meses invernales tiene los mismos efectos de un movimiento telurico de más de 7 grados. Por hambruna las personas mueren por inanición al no alimentarse como lo demanda el organismo humano. Y esa es la suerte que les depara a miles de hondureños en estas zonas afectadas por la sequía.
Aunque a esta hora se percibe que hay un estado de conciencia social en varias instancias del gobierno y del Congreso Nacional, sobre la crítica situación que viven 75 comunidades de los corredores o canales secos, quisiéramos escuchar algo pragmático, y que a partir de mañana ya habrá un desplazamiento de caravanas alimentarias en dirección a las 75 comunidades que ya se encuentran en estado de emergencia social. No debe esperar el gobierno, que alguno de los alcaldes de estas comunidades, enarbole la bandera oportunista y salga repitiendo, como la loca del barrio, que están solicitando ayuda en alimentos a Nayib Bukele, porque en el gobierno hondureño en Tegucigalpa, no hay disposición de ayudar a esos sectores azotados por la hambruna.
Como los diputados que representan a esos sectores no responden cuando deberían hacerlo, para salir en procura de auxilio de sus representados, excitamos al gobierno central conjuntamente con el Congreso Nacional para que a partir de mañana mismo, se trasladen suficientes alimentos a todos los sectores en estado de hambruna, y que lo hagan con una supervisión eficiente que evite la maldita politización, que por desgracia es el pelo que nunca falta en la sopa. Así son las coas yasí se las hemos contado hoy miércoles 19 de agosto 2026
