
En un paso histórico para enfrentar el déficit habitacional y democratizar el acceso al crédito hipotecario, el Poder Ejecutivo ratificó la implementación de la nueva Política Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos, oficializada mediante el decreto PCM-018-2026. La iniciativa, impulsada por la administración del presidente Nasry Asfura, tiene como pilar operativo el programa «Doble Impulso», un esquema diseñado para eliminar las barreras económicas que impiden a miles de familias trabajadoras completar la prima o calificar a un financiamiento bancario formal.
En comparecencia de prensa desde Casa Presidencial, la titular de la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos, Francis Argeñal, detalló que la estrategia articula dos alivios financieros complementarios: una aportación directa para reducir el capital del crédito y un subsidio estatal prolongado a lo largo de una década para aliviar la carga de los pagos mensuales. La meta central es permitir que hogares con ingresos reducidos, que anteriormente quedaban excluidos del sistema bancario tradicional, puedan adquirir o construir un techo propio.

Acompañando el anuncio, el presidente ejecutivo del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi), Sergio Roberto Amaya, confirmó la inyección de importantes fondos para garantizar la sostenibilidad del programa. La bolsa de recursos contempla la incorporación de 2,600 millones de lempiras gestionados a través del Banco Central de Honduras (BCH), sumados a una operación estratégica con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) por aproximadamente 11,000 millones de lempiras entre aportes financieros y subsidios, totalizando una masa crediticia superior a los 13,600 millones de lempiras.

Mecanismos de asistencia, reducción de cuotas y cobertura nacional
La estructura técnica de la nueva política de vivienda establece beneficios diferenciados adaptados a la capacidad económica de cada hogar:
- Incentivos para la adquisición: Para familias con ingresos de hasta 1.5 salarios mínimos, el Gobierno otorgará un bono directo al capital de 50,000 lempiras en la compra de viviendas unifamiliares (casas) y de hasta 82,500 lempiras para soluciones multifamiliares (apartamentos). Los apoyos se extienden con escalas ajustadas para hogares de hasta cuatro salarios mínimos.
- Impacto directo en la cuota familiar: En un escenario de financiamiento referencial para un crédito de 900,000 lempiras a 25 años, la cuota mensual promedio bajará de 8,531 lempiras a tan solo 4,891 lempiras gracias al subsidio estatal. Esta rebaja de 3,640 lempiras mensuales reduce el nivel de ingresos familiares exigido para precalificar, pasando de 28,000 a cerca de 16,000 lempiras.
- Modalidades de financiamiento habilitadas: El programa cubrirá compra de casa o departamento nuevo, construcción en lote propio, adquisición combinada de terreno y edificación, liberación de inmuebles y mejoramiento de infraestructura habitacional existente.
- Red de atención y sostenibilidad institucional: Las familias interesadas podrán tramitar sus solicitudes directamente en Banhprovi o a través de la banca privada, cooperativas, microfinancieras y cajas rurales. La ministra Argeñal enfatizó que el marco legal busca consolidarse como una política de Estado permanente que trascienda los periodos gubernamentales.