
En un momento crucial para la certidumbre financiera del país, una delegación de alto nivel del Fondo Monetario Internacional (FMI) desembarcará en territorio nacional el próximo lunes para dar inicio a la sexta y última evaluación del programa económico suscrito en 2023. La conclusión satisfactoria de esta revisión resultará determinante para que el Gobierno de Honduras avance formalmente en la negociación de un nuevo acuerdo trienal con el organismo multilateral, según confirmó este viernes el titular de la Secretaría de Finanzas (Sefin), Emilio Hernández.
Durante un período de dos semanas, la comitiva del FMI —encabezada por Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental— sostendrá un intenso ciclo de reuniones de trabajo con los integrantes del Gabinete Económico, la cúpula del sector empresarial y el presidente de la República, Nasry Asfura. El proceso fiscalizará los avances en las reformas aplicadas bajo el acuerdo técnico aprobado en 2023, el cual puso a disposición del Estado un tramo de financiamiento de 823 millones de dólares y cuyo plazo expiró formalmente el pasado septiembre.


Uno de los principales ejes que concentrará la atención de los auditores multilaterales será el cumplimiento de las reformas en el sector eléctrico, donde destaca la implementación operativa de la Ley de Justicia Energética, normativa aprobada por el Congreso Nacional en agosto pasado para sanear las finanzas de la estatal de energía.
Proyección macroeconómica y retos estructurales: Pese a los desafíos de gestión, el ministro de Finanzas manifestó su optimismo sobre la consecución de un dictamen favorable que abra la puerta a un nuevo programa de apoyo macroeconómico. Nuevo horizonte trienal: Las autoridades aspiran a pactar una hoja de ruta con el FMI que abarque los próximos tres años de la administración Asfura, priorizando el crecimiento incluyente y el desarrollo productivo.