
Tras una larga espera de seis años alejada de los escenarios internacionales de primer nivel, la delegación hondureña de Muaythai concluyó con éxito su participación en el Campeonato Panamericano IFMA 2026. La representación nacional no solo selló su retorno a la alta competencia, sino que lo hizo conquistando una valiosa medalla de bronce y dejando una grata impresión sobre el cuadrilátero, demostrando el enorme talento y potencial que posee el deporte catracho.
El gran protagonista de esta gesta deportiva fue el atleta Jimmy Josué Gómez Uclés, quien escribió una página dorada para el arte marcial hondureño al adjudicarse la presea de bronce en la exigente categoría élite masculina de −57 kg.
En lo que significó su debut absoluto en un certamen panamericano de la Federación Internacional de Asociaciones de Muaythai (IFMA), Gómez Uclés demostró técnica, valentía y madurez sobre el ring, logrando superar rondas complejas para subir al podio de ganadores y flamear la bandera cinco estrellas en lo más alto.

Por su parte, la comitiva catracha se completó con la destacada participación de José Venancio Turcios Carías y Erick Neftalí López Ramírez, quienes defendieron con honor el escudo nacional. Ambos peleadores se midieron ante rivales continentales de dilatada trayectoria y máximo nivel de preparación.
A pesar de la dureza de los combates, Turcios Carías y López Ramírez mostraron garra, determinación y un alto espíritu competitivo, sumando combates de altísimo roce que dejan importantes lecciones y un valioso aprendizaje táctico para su continuo desarrollo deportivo.
Este retorno a las pistas internacionales marca un punto de inflexión decisivo para el Muaythai en Honduras. Tras seis años de inactividad a nivel de selecciones nacionales, el balance obtenido en el Panamericano IFMA 2026 representa un estímulo fundamental para los atletas, entrenadores y dirigentes de la disciplina. El resultado reafirma la necesidad de consolidar procesos de preparación a largo plazo, fortalecer la masificación del deporte a nivel local y abrir de manera continua nuevas oportunidades para que los talentos catrachos puedan medirse en el circuito internacional.
Con este histórico logro, el Muaythai hondureño demuestra que el talento nacional está listo para seguir creciendo y competir de tú a tú con las potencias de la región, dejando claro que este regreso es solo el inicio de una nueva era para las artes marciales en el país.