
En un duelo de titanes que cumplió todas las expectativas, el PSG logró una ajustada ventaja de 5-4 sobre el Bayern Múnich en el Parque de los Príncipes. Aunque los alemanes dominaron gran parte del encuentro, la eficacia de figuras como Kvaratskhelia y Ousmane Dembélé permitió al conjunto de Luis Enrique ponerse arriba en el marcador.
Sin embargo, tras desperdiciar una ventaja de tres goles, los parisinos dejaron la puerta abierta para una remontada, demostrando una vulnerabilidad defensiva que Harry Kane y Luis Díaz supieron castigar.
El partido fue un intercambio constante de golpes tácticos y futbolísticos, destacando la intensidad de Michael Olise y la capacidad de reacción bávara en el tramo final. Con este resultado, la eliminatoria queda totalmente abierta para el partido de vuelta en el Allianz Arena el próximo miércoles.
Solo uno de estos gigantes podrá sellar su pase a la gran final, tras haber regalado uno de los mejores espectáculos visuales de la temporada con nueve goles y una adrenalina inigualable en cada minuto.