
La selección de Bélgica no pudo pasar del empate 0-0 frente a Irán en la segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026, en un resultado que deja a los europeos obligados a jugarse la clasificación en la última fecha ante Nueva Zelanda.
El conjunto belga, conocido como los Diablos Rojos, tuvo dificultades para romper el sólido bloque defensivo planteado por la selección de Irán, que mantuvo el orden táctico durante los 90 minutos y logró neutralizar los intentos ofensivos de su rival.
Figuras como Romelu Lukaku y Kevin De Bruyne no lograron marcar diferencias en el frente ofensivo, en un duelo donde la precisión y la claridad en el último tercio fueron insuficientes para romper el empate.
Con este resultado, Bélgica queda en una situación comprometida y deberá buscar la victoria en su último compromiso de la fase de grupos para asegurar su pase a la siguiente ronda del torneo.

El encuentro se complicó aún más para Bélgica tras la expulsión de Nathan Ngoy al minuto 66, lo que obligó al equipo a reorganizarse y limitó sus opciones en ataque durante el tramo final del partido.