
El alcalde del municipio de San Buenaventura, Francisco Morazán, José Andrés Amador Flores, decretó de emergencia una alerta alimentaria e hídrica en su localidad, advirtiendo que al menos 2,000 pobladores se encuentran en riesgo severo de hambruna debido a la pérdida total de cultivos provocada por el fenómeno climatológico El Niño.
El edil detalló que la prolongada sequía dejó sin cosechas a más de 700 pequeños productores locales, destruyendo el sustento básico de las familias rurales. A la escasez de granos básicos se suma el agotamiento progresivo de las fuentes de agua dulce en la zona, lo que ha complicado el abastecimiento para el consumo humano.
Ante el crítico escenario, Amador Flores solicitó la intervención inmediata de las autoridades del Gobierno Central y la perforación urgente de pozos de agua. San Buenaventura se suma a los municipios de Alubarén y Curarén, los cuales también han solicitado auxilio gubernamental por la crisis agrícola en el sur de Francisco Morazán.