
Honduras contabiliza 345 casos de leishmaniasis en lo que va de 2026, sin registrar fallecimientos ni contagios de la variante visceral de esta enfermedad parasitaria, informó el jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, Homer Mejía.
De acuerdo con el funcionario, las autoridades sanitarias mantienen activa la vigilancia epidemiológica y han intensificado los desplazamientos de personal médico hacia las zonas donde se concentra la mayor cantidad de contagios, con el propósito de identificar oportunamente nuevos casos, realizar pruebas y garantizar el seguimiento de los pacientes.

Los departamentos que presentan la mayor carga de la enfermedad son Valle, Olancho, Francisco Morazán, Colón y Atlántida, territorios donde se mantienen acciones de vigilancia debido a la transmisión del parásito.
Como parte de estas intervenciones, en las últimas horas equipos de salud se desplazaron hasta el municipio de Morolica, en Choluteca, donde identificaron a nueve personas con sospecha de leishmaniasis y procedieron a tomarles muestras para confirmar o descartar la enfermedad.
Mejía explicó que, en caso de obtener resultados positivos, los pacientes recibirán el tratamiento correspondiente, el cual se encuentra disponible en la Secretaría de Salud (Sesal).
La leishmaniasis es una enfermedad causada por parásitos del género Leishmania, que se transmiten mediante la picadura de insectos conocidos como flebótomos o moscas de arena. Puede presentarse en distintas formas, principalmente cutánea, mucocutánea y visceral.
La modalidad cutánea provoca lesiones o úlceras en la piel, mientras que la mucocutánea puede afectar las mucosas de la nariz y la boca. La variante visceral es la más grave porque compromete órganos internos y puede poner en riesgo la vida del paciente.
El jefe de Vigilancia de Salud también aclaró que no existe diferencia de riesgo entre hombres y mujeres, debido a que el insecto transmisor puede picar a cualquier persona.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan mantenerse alerta ante la aparición de lesiones sospechosas en la piel y acudir a los establecimientos de salud para recibir evaluación médica. Asimismo, instan a utilizar repelente y adoptar medidas de protección para reducir la exposición a los insectos transmisores.
La Secretaría de Salud continuará con las acciones de vigilancia y búsqueda de casos en las comunidades identificadas como zonas de mayor transmisión.