
Un confuso y violento episodio sacudió la tarde del pasado jueves al barrio de Marble Hill, en Nueva York, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó en el cuello a Óscar Belgal, un inmigrante dominicano que conducía su vehículo acompañado por su hijo menor de edad, quien resultó ileso. El hecho, ocurrido cerca de las 16:00 horas, ha generado una profunda indignación y protestas ciudadanas en contra de las redadas migratorias.
La respuesta política no se hizo esperar. El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, exigió la retirada inmediata de la agencia federal y se desplazó hasta el centro médico donde Belgal permanece en observación.

«Se trata de una situación inaceptable e increíblemente grave. Exigiré que se ponga fin a todas las acciones de control del ICE en nuestra ciudad. Saquemos al ICE de nuestras calles y hospitales», sentenció el mandatario municipal.
Por su parte, las versiones oficiales justifican la actuación del agente. De acuerdo con la cadena CNN, el ICE señaló que Belgal contaba con un historial delictivo que incluía arrestos por agresión, robo y posesión de armas. El organismo federal indicó que el conductor avanzó hacia los oficiales de forma amenazante e intentó escapar. La policía de Nueva York confirmó que el agente disparó en siete oportunidades contra el vehículo.
En la misma línea, Marcos Charles, director asociado ejecutivo del ICE, defendió el operativo al señalar que el Departamento de Seguridad Nacional llevaba meses investigando al ciudadano dominicano. Según las autoridades federales, Belgal representaba una amenaza pública y pertenecía a la organización delictiva conocida como «Los Trinitarios».
Sin embargo, diversos reportes periodísticos, como los de Newsweek, apuntan a que hasta el momento no se han hecho públicas pruebas independientes que confirmen dicha vinculación con la mencionada pandilla. El caso continúa bajo investigación mientras crecen las tensiones políticas en torno a las operaciones del ICE en zonas urbanas.