
El papa León XIV instó a promover una cultura de paz, fortalecer la educación en valores y defender la dignidad humana en Honduras. Este llamado se dio durante el encuentro que sostuvo con los obispos hondureños en el marco de su visita ad limina Apostolorum, la cual concluyó este viernes en el Vaticano.
Monseñor Jenry Orlando Ruiz, obispo de Trujillo, compartió los principales mensajes del pontífice en declaraciones al programa Estudio 9, de Radio Vaticana y Vatican News.

El prelado describió la audiencia como una experiencia de profunda cercanía, escucha y fraternidad. Según detalló, la reunión superó las dos horas de duración, un tiempo en el que el Santo Padre escuchó de primera mano las esperanzas, preocupaciones y desafíos que enfrenta la Iglesia hondureña en su labor pastoral y en el acompañamiento constante a la población.
Ante una nación marcada por problemáticas complejas como la violencia, la pobreza y la migración, uno de los ejes centrales del mensaje papal fue la construcción de una sociedad pacífica.
“Es necesario que cada hondureño se convierta en un educador para la paz”, expresó monseñor Ruiz, al señalar que esta tarea fundamental debe nacer en el núcleo de las familias y extenderse hacia las escuelas, barrios, aldeas y demás espacios de convivencia ciudadana. Asimismo, el obispo subrayó que este objetivo exige la participación activa de todos los sectores sociales mediante el fomento del diálogo, el respeto mutuo y la reconciliación.
Otro aspecto prioritario abordado en la audiencia fue la urgencia de consolidar una formación integral anclada en los valores del Evangelio, tanto en el ámbito de las instituciones educativas católicas como en las públicas y universitarias. Para los obispos, guiar a las nuevas generaciones representa un reto inaplazable frente a las dificultades que golpean a numerosas comunidades del país.
El mensaje también enfatizó la defensa irrestricta de la dignidad humana, la justicia y el bien común. Desde la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia, estos principios deben guiar las acciones orientadas a proteger a las personas más vulnerables.
Durante el encuentro, León XIV envió un saludo especial al pueblo hondureño, extendiéndolo de manera particular a los sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes de pastoral que sirven en zonas urbanas y rurales. Por su parte, monseñor Ruiz manifestó haber recibido la bendición apostólica con el pensamiento puesto en las comunidades de su diócesis, incluyendo La Mosquitia y el pueblo garífuna.
Finalmente, el pontífice recordó que la misión evangelizadora exige ir más allá de la burocracia eclesiástica para propiciar un encuentro personal con Jesucristo. Los obispos regresan a Honduras renovados en su compromiso de guiar a una Iglesia misionera, cercana y firmemente comprometida con el desarrollo social y espiritual del país.