
La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) decretó la ampliación de la Alerta Verde para diez departamentos del territorio nacional y la mantuvo para el Municipio del Distrito Central junto al resto de Francisco Morazán. La medida de prevención institucional entró en vigencia a partir de las 6:00 p.m. de este miércoles 23 de septiembre y se extenderá por un período de 36 horas.
Los departamentos bajo monitoreo preventivo comprenden Lempira, Comayagua, Intibucá, Yoro, La Paz, Cortés, Santa Bárbara, Copán, Choluteca y Valle, además del Distrito Central y el departamento de Francisco Morazán. De acuerdo con las autoridades meteorológicas, el monitoreo responde a la persistencia de condiciones atmosféricas inestables capaces de generar lluvias y chubascos de intensidad débil a moderada, acompañados de actividad eléctrica aislada.

El organismo de protección civil advirtió que los acumulados de precipitación previstos podrían incrementar significativamente los caudales de ríos y quebradas, elevando el riesgo de inundaciones repentinas, desbordamientos e incidencias por deslizamientos en laderas vulnerables.
Interactuación de fenómenos y rebaja de nivel en la capital
De acuerdo con los análisis técnicos del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), la inestabilidad climática es producida por una vaguada en superficie que interactúa directamente con la convergencia de viento y humedad procedente del mar Caribe y del océano Pacífico. Este fenómeno genera abundante nubosidad y lluvias dispersas en la mayor parte del país, concentrando los mayores acumulados de agua en las zonas occidental, central y sur.
En lo que respecta al Distrito Central, Copeco redujo el nivel de vigilancia de Alerta Amarilla a Alerta Verde debido a una moderación paulatina en las condiciones de riesgo ambiental e hídrico. Sin embargo, las autoridades hicieron un llamado enérgico a la población de la capital y del interior del país para no bajar la guardia y mantener vigentes las medidas de precaución ante la posible caída de árboles, saturación de suelos e inundaciones urbanas.
