
Un total de 849 mujeres han sido detenidas en Honduras entre enero y noviembre de 2026 por su presunta participación en diferentes actividades delictivas, según datos proporcionados por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), que advierte sobre la diversificación de las funciones que algunas mujeres desempeñan dentro de organizaciones criminales.
La información fue confirmada por el portavoz de esa institución, Wilfredo Maldonado, quien explicó que las capturas se han producido en diferentes regiones del territorio nacional y están relacionadas con investigaciones por delitos que afectan la seguridad ciudadana y los derechos de la población.
Entre los principales ilícitos identificados figuran el tráfico de drogas, asesinato, homicidio, robo y trata de personas, particularmente en casos relacionados con la explotación sexual con fines comerciales.

Las autoridades consideran que estos resultados reflejan la participación de mujeres en distintas modalidades de criminalidad, desde delitos individuales hasta actividades vinculadas con estructuras delictivas organizadas.
Explotación sexual de menores genera preocupación
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores policiales es la identificación de casos en los que algunas mujeres presuntamente utilizan a integrantes de sus propias familias para involucrarlas en actividades de explotación sexual.
Maldonado señaló que se han detectado situaciones particularmente delicadas en las que las víctimas son hijas y nietas de las propias sospechosas, quienes supuestamente las someten a explotación sexual con fines económicos.
Este tipo de delitos representa una grave vulneración de los derechos humanos, debido a que las víctimas quedan expuestas a diferentes formas de violencia, abuso y explotación, en ocasiones dentro de sus propios entornos familiares.
La situación también evidencia las dificultades que enfrentan las autoridades para detectar estas redes, especialmente cuando los responsables aprovechan los vínculos de confianza y dependencia familiar para mantener sometidas a las víctimas.
Ante estos casos, las investigaciones policiales buscan identificar a los responsables, establecer posibles conexiones con redes de explotación y poner a salvo a las personas afectadas.
Mujeres también desempeñan funciones en estructuras criminales
El portavoz de la DPI explicó que algunas de las mujeres detenidas mantienen vínculos con organizaciones delictivas y cumplen diferentes responsabilidades dentro de estas estructuras.
Las investigaciones han permitido identificar su presunta participación en actividades relacionadas con diversos delitos, lo que demuestra que las organizaciones criminales pueden involucrar a personas de distintos perfiles y edades en sus operaciones.
Las autoridades continúan desarrollando labores de investigación para determinar el alcance de estas vinculaciones, establecer responsabilidades individuales y desarticular posibles redes dedicadas a actividades ilícitas.