
El sector agropecuario hondureño enfrenta un escenario complicado por las condiciones climáticas y financieras. Ante el pronóstico de lluvias para los próximos días, la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh) considera conveniente posponer el bombardeo de nubes anunciado por las autoridades.
José Chacón, director de la Fenagh, explicó que provocar precipitaciones en este momento podría generar un exceso de agua en algunas zonas productivas y aumentar el riesgo de inundaciones.
El dirigente señaló que la intervención podría ser más útil posteriormente, debido a que durante la temporada de lluvias no se registraron las condiciones esperadas. A su criterio, primero debería aprovecharse el agua disponible para impulsar los cultivos de postrera y postrera tardía.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) contempla comenzar esta semana con el programa de bombardeo de nubes como una medida para enfrentar los efectos de la sequía.
Chacón también cuestionó el reciente incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM), al considerar que puede traducirse en mayores costos de financiamiento para los productores.
La Fenagh sostiene que actualmente existen dificultades para acceder a recursos destinados a la actividad agrícola, situación que complica la planificación de la producción de postrera.
El representante del sector recordó que existe una Ley de Alivio Financiero dirigida a los productores agropecuarios, pero señaló que los recursos esperados todavía no estarían llegando de manera suficiente al Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa).