
Lo que inició como una insólita e inusual forma de manifestar su descontento terminó de la manera menos pensada para un ciudadano en el municipio de Opatoro, departamento de La Paz, quien fue capturado por las autoridades tras ser acusado de vandalizar una patrulla de la Policía Nacional de Honduras.
De acuerdo con el reporte oficial de la institución armada, el individuo utilizó la superficie de la unidad policial para escribir diversos mensajes de inconformidad. Lejos de pasar inadvertida, la acción fue catalogada directamente como un acto de vandalismo y daños a la propiedad del Estado.

Siguiendo el popular tono que circula en las plataformas digitales, la propia institución compartió el desenlace del caso señalando que, “3 Doritos después”, los agentes procedieron a la aprehensión del sospechoso, dejando claro que las pintas en el vehículo oficial tendrían consecuencias legales inmediatas.
El hecho no tardó en volverse tema de conversación en las redes sociales, donde decenas de usuarios reaccionaron con asombro ante la peculiar ocurrencia del ciudadano de estampar sus «mensajes de cariño» sobre el automotor de la ley.
Tras su captura, el implicado fue puesto a la orden de la autoridad competente, la cual se encargará de realizar las investigaciones del caso y determinar las responsabilidades legales correspondientes por los daños ocasionados al patrimonio policial.