
La psiquiatra Martha Zelaya alertó en el programa Honduras al Punto de Ten TV Canal 10 sobre el preocupante panorama de salud mental que enfrentan niños y adolescentes en Honduras, al señalar un incremento en los casos relacionados con pensamientos e intentos de suicidio, además de una elevada incidencia de depresión en este sector de la población.
Zelaya explicó que las personas que atraviesan una depresión severa pueden llegar a experimentar pensamientos suicidas, por lo que consideró fundamental reconocer las señales de alerta y buscar atención profesional de manera oportuna.

De acuerdo con las estadísticas expuestas por la especialista, durante 2025 se registraron 69 casos en niños y adolescentes, cifra que representa un incremento cercano al 47 %.
Asimismo, señaló que en San Pedro Sula manejan una estadística preocupante, ya que aproximadamente el 45 % de los niños y adolescentes presentan depresión.
La psiquiatra cuestionó la creencia de que los problemas de salud mental afectan únicamente a los adultos y destacó la necesidad de prestar mayor atención al comportamiento y estado emocional de los menores.
“Las personas tienen la idea de que los niños no se deprimen, que solo es una problemática de los adultos”, manifestó Zelaya.
La especialista también llamó a derribar algunos mitos relacionados con el suicidio, como la creencia de que una persona que expresa pensamientos suicidas no llegará a cometer el acto o que hablar sobre estos temas puede inducir a alguien a intentarlo.
Por el contrario, consideró necesario abordar la problemática para generar conciencia y promover que las personas afectadas reciban atención psicológica y psiquiátrica.
Zelaya detalló además que se registran aproximadamente tres interconsultas semanales por intentos de suicidio, relacionados con diferentes causas y factores que deben ser analizados de manera individual.
“Esto no se trata ni siquiera de valentía o de cobardía, sino que se trata de que es una afección”, enfatizó.
Ante este panorama, la psiquiatra hizo un llamado a las familias a no minimizar las señales de depresión o los cambios emocionales de niños y adolescentes y a buscar ayuda profesional cuando sea necesario.