
El impacto de la sequía y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño podrían llevar a unas 500.000 personas más en Honduras a enfrentar dificultades para acceder de manera regular a los alimentos, advirtió la directora regional para Latinoamérica y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Lena Savelli.
Durante su visita al país, Savelli evaluó junto con autoridades hondureñas los efectos de la falta de lluvias, especialmente sobre las familias que dependen de la agricultura para garantizar su alimentación y sus ingresos. La reducción de las precipitaciones amenaza con disminuir la producción de granos y afectar las próximas cosechas, aumentando la vulnerabilidad de numerosos hogares.
Ante este escenario, el PMA trabaja con el Gobierno y autoridades locales para ampliar las medidas de asistencia y anticiparse a las consecuencias de la emergencia climática. Actualmente, alrededor de 191.000 personas reciben apoyo mediante transferencias monetarias, programa que comenzó en abril para atender a familias afectadas por las condiciones meteorológicas.

La estrategia busca que los hogares puedan enfrentar la reducción de sus ingresos y la disponibilidad de alimentos sin recurrir a mecanismos que comprometan su recuperación, como endeudarse, vender sus pertenencias o disminuir la cantidad y calidad de los alimentos que consumen.
La respuesta también debe incluir inversiones de largo plazo en sistemas alimentarios sostenibles para fortalecer la resiliencia de los pequeños productores ante futuros riesgos climáticos, sumado a mantener las acciones dirigidas a las familias más afectadas.
