
El aumento registrado en el precio del diésel mantiene en alerta al sector transporte, que reclama al Gobierno acciones para contener el impacto que los mayores costos de operación podrían generar tanto en los prestadores del servicio como en los consumidores.
Wilmer Cálix, dirigente del transporte público, señaló que los gastos relacionados con combustible, mantenimiento y repuestos han aumentado de manera constante, mientras la tarifa del transporte urbano se mantiene en 13 lempiras desde 2017.
Cálix cuestionó la falta de mecanismos que permitan amortiguar las variaciones de precios y advirtió que los transportistas tienen cada vez más dificultades para cubrir los costos necesarios para mantener sus unidades en funcionamiento.
A este panorama se suma el posible encarecimiento de los repuestos. Según el dirigente, establecimientos dedicados a la venta de piezas automotrices les han comunicado que podrían aplicar nuevos aumentos a partir de la próxima semana, debido al incremento de los costos de transporte marítimo.
El dirigente también mencionó entre los productos afectados a los lubricantes y neumáticos, cuyos precios, afirmó, han venido aumentando durante el año. A su criterio, esta situación termina trasladándose a la economía de las familias hondureñas.
Cálix puso como ejemplo el precio del huevo, que según indicó ya registra un incremento de 14 lempiras, y manifestó su preocupación por que la tendencia continúe con otros alimentos de consumo diario.
Ante este escenario, el representante del transporte solicitó al Gobierno establecer mecanismos que permitan contener el efecto de los combustibles y los fletes sobre la cadena de comercialización.